Son las dos y cuatro de la tarde. Estoy haciendo mi diario para Comunicación y ya me tengo que alistar para ir a la universidad. No he almorzado, pero tengo que terminar. Estas dos semanas fueron un desastre para mí. La semana de parciales fue un asco. Creí que había hecho las cosas bien, pues había estudiado y practicado para todos los cursos, a pesar de que no me guste tanto hacerlo. Aun así, siento que fue un desperdicio de tiempo, pues los resultados son tanto y más desagradables que la semana en sí. Me decepcioné mucho a mí mismo, e incluso ahora me cuestiono si lo que estoy haciendo vale la pena, si en verdad esto es lo que me gusta. A veces solo pienso en mis padres, en todo lo que me dan, y lo poco que les puedo ofrecer por ahora, y no sé qué me deparará el camino, pero por el momento, el presente, mi presente, es una miseria y estoy haciendo las cosas por hacer, para que pase el tiempo, y ver si las cosas mejoran. Lo único bueno de estas últimas semanas es, tal vez, que volví ...