Primero podría hablar del
capítulo de San Junipero, un mundo virtual al que las personas entran a hacer
lo que jamás pudieron en vida, así que la mayoría ahí son ancianos o personas
fallecidas, de las cuales se mantiene su conciencia y alma, como ya antes lo
mencioné, en una especie de chip neuronal que los conecta al servidor por un
momento, si aún estás vivo en el mundo real, o por el resto de tu vida, si ya
falleciste. En este lugar no hay enfermedades, no hay muerte, es un mundo ideal
en el que puedes hacer cualquier cosa.
Yo estoy en parte de acuerdo con
este lugar, pues te da una oportunidad más de vida, en un lugar en el que ya no
hay que temer por nada en realidad, y no hacer nada más que divertirte. Pero
por otro lado, hay algo que no mencionan en el capítulo que yo vi, y contradice
lo anterior escrito, y es que, hasta donde sé, la muerte no existe ahí, pero es
un mundo virtual, es un software, puede ser infectado por diferentes virus, que
en forma también de personas, pueden atacar al sistema y destruirlo, matar a todos
ahí o muchas cosas diferentes; o también podría ser que alguien se corrompa y
quiera hallar una forma de huir o de empezar a asesinar a los usuarios, pues en
un mundo de inmortalidad, yo creo que cualquiera llegaría a aburrirse o a
enloquecer. No sé mucho en realidad del lugar, pues ese capítulo no lo menciona
todo, pero también hay que mencionar que la serie se llama “Black Mirror”, en
español “El Espejo Negro” o “El Espejo Oscuro”, y eso me da mucho que pensar,
pues, dándole un poco de sentido al título, podríamos decir que son realidades alternas
oscuras (esta y de la que hablaré a continuación), con un trasfondo malicioso y
que no son lo que aparentan, y personalmente, no me gustaría pertenecer a
ninguna de las historias de este texto.
Por otro lado tenemos la historia
de una mujer llamada Martha, la cual pierde a su esposo Ash, por motivos
desconocidos en realidad, pues no lo mencionan en el capítulo. Acababan de
mudarse a la casa donde Ash pasó su infancia, en el campo, y al día siguiente
falleció. En su funeral, una mujer (creo que era la hermana de Ash) llamada
Sarah, le ofrece una especie de programa que le devolvería a Ash de cierto
modo, pues no lo podían traer a la vida de nuevo por completo. Pero tras varias
insistencias de Sarah, en mal momento claro, Martha, molesta, le grita en
frente de todos, que no accedería a tal cosa. Pasaron algunos días, y Martha se
dio cuenta de que estaba embarazada, pues empezaron los vómitos y demás
malestares. En eso, una de aquellas noches, le llega un correo, supuestamente
de Ash, el cual afirmaba que era él, pero Martha se negaba a abrirlo. Luego de
varias horas pensándolo, lo abrió y se dispuso a realizar las instrucciones que
se le daban, empezando por mandarle un mensaje de texto a “Ash”. Luego, el
software le pidió acceso al correo, redes sociales, fotos y videos de Ash, para
tener más claro de quién se trataba, y poder adquirir una voz y una “memoria”
que le permitiría hablar y comportarse como Ash. Todo esto se daba por medio de
una llamada telefónica. Así fue hasta que el software le contó a Martha acerca
de un proyecto más grande, algo que le permitiría traer a Ash a la vida, en
cierto modo, como ya mencioné antes. Se trataba de un robot, un androide que lucía
como Ash, pero, por supuesto, solo se trataba de un software dentro de un
hardware, que le permitía imitar a Ash, más no tener sus mismas reacciones o
sentimientos hacia algún hecho o suceso. Martha, en vez de acostumbrarse a
aquello y aceptarlo, empieza a sentirse incómoda e insatisfecha, pues no sentía
que su esposo era esa cosa, ella lo sabía, pues eran las pequeñas cosas que el
robot no podía hacer, las que no convencían a Martha por completo. Esas
pequeñas cosas de las que hablo son: cerrar los ojos al dormir, respirar,
comer, o hacer cualquier cosa que un humano haría sin que se lo tengan que
ordenar, como vestirse, ir al baño, dar un abrazo espontáneo, o incluso sentir
algo cuando hacen el amor, pues lo hicieron, pero era claro que no se sentía igual.
Martha empezó a enloquecer, no había forma de deshacerse de aquel ser, ni
tampoco de traer a su esposo de nuevo a la vida, así que lo lleva a un
acantilado, para que se tire al mar y “muera”, pero el robot, luego de que
Martha se lo ordenara, empieza a llorar y sentir miedo, pero no era natural,
aunque logró engañar a Martha, quien termina gritando de dolor y de pánico. Pasaron
los años, nació su hija y empezó de nuevo, pero no se deshizo del robot, lo
guardaba en el ático para que su hija tuviera un “amigo”, como si fuera el
padre que nunca pudo tener. Pero claro, no le presentó al robot como si fuera
su padre. Esta historia me impactó mucho en realidad, y me chocó, pues es muy dolorosa
y triste. Martha entró en un estado tal de depresión, que se dejó persuadir por
la ciencia y la tecnología, las cuales le dieron una falsa esperanza de
recuperar a su esposo. No encontró consuelo alguno es tiempos de crisis, y este
ser llegó a hacerle la vida aún peor, pues solo le recordaba que Ash se había
ido, para nunca más volver, y era un intento de engañarse a sí misma para no
seguir sufriendo, pero el destino le jugó mal.
Si yo me encontrara en esta
situación, en la que mi pareja muriera, yo creo que no aceptaría tal cosa hasta
haberme recuperado por completo, y tendría que pensarlo muy bien, pues la
muerte es algo que nosotros, los humanos no podemos vencer, y si sucedió, yo
creo que tiene una razón de ser y no debemos dejarnos engañar por supuestas
formas de regresar a un ser querido a la vida, pues es imposible. Yo sufriría
mucho por la pérdida, pero tampoco encontraría consuelo en un robot, por más
parecido que sea, no tiene las reacciones ni sentimientos de un humano. Ese ser
es algo frío, que está dispuesto a ser ordenado por un usuario y siempre hacer
lo que se le pida, pero no hará nada espontáneo, y no pensará si algo es
correcto o no, y yo creo que cualquier persona enloquecería sin tener ese
cariño y calor que solo alguien de carne y hueso puede brindarte.
Por eso, puedo concluir que, a
pesar de que la ciencia y la tecnología se desarrollan rápido y para bien,
usualmente, también tiene su lado oscuro, un lado que pretende engañar a la
humanidad, para hacernos creer que podemos vencer todo lo que se nos venga.
Pero no es así. Hay cosas que escapan de nuestras manos, que simplemente no
podemos entender y eso está bien, eso nos hace humanos, ese hecho de que seamos
imperfectos y no sepamos todo ni lo podamos todo, pues eso hace que nuestra
persona, nuestra alma y conciencia encuentren nuevos sentimientos, nuevos conocimientos,
nuevas formas de ver el mundo, y eso no lo puede construir alguien ajeno .

Comentarios
Publicar un comentario